No esperen a cubrir
mi tumba para extrañarme
Sabrán que ya me habré ido apenas les mire, de frente, a los
ojos
Inútil les resultará recordarme,
Ahora mismo, a mí me resulta inútil hacerlo
(esta cabeza aporreada se confunde)
No esperen a sepultarme para escuchar mis palabras,
He hablado tanto y dicho tan poco
Nombrar se nos vuelve tan vacío
Y avanzamos como a tientas,
Medio dormidos, esperando a despertar,
O dejar de soñar
No esperemos a vivir, para morirnos
Hoy, mañana y siempre
Yo mismo no he esperado a mi muerte para abandonarlos,
Ni ustedes a la propia, para abandonarse
Parece confuso, pero es simple
No hemos esperado el silencio final para callarnos tantas
cosas,
Ni las tinieblas, para ensombrecernos
No esperen a que me vaya para empezar a disfrutar de todo
esto
Acuérdense que quizás pueda volver a sacudirlos,
Espantarlos de pronto, apareciendo desencajado tras las
pantallas y publicidades por venir
Tan solo espérenme
Que voy y vuelvo