Cabeza de Hombre (1964)

Cabeza de Hombre (1964)
Cabeza de Hombre (1964) Pablo Picasso

miércoles, 23 de julio de 2014



Se le comenzó a escapar el alma
Se le olvidaba a pedazos algunas noches, o en algunas esquinas.


Guardaba trocitos en cajones olvidados,
o simplemente los introducía,
con palabras, suspiros y miradas,
en los corazones y los ojos que iba amando.


Hasta que su alma ya no estaba dentro.

Sin embargo, se emocionaba infinitamente cuando, sin esperarlo,

sentía una parte de él

regresar

de visita,

a amarlo.

Era lindo verla y oírla suspirar,

a pesar de su dolor.

Había en ese fuelle respiratorio
algo que trataba de escapar,
o el mundo entero que se le quería entrar.


Esa capacidad para encantarse,

que otros llamaban estar enamorado,

era el gran privilegio de ser él mismo.


Todo lo demás le parecía anecdótico,

encantadoramente anecdótico.


Se preguntaba insistentemente 

¿Por qué?

Había en esa pregunta algo,
más allá de su significado,
que lo calmaba.

La autosimilitud que provocaba esa continua repetición
generaba nuevas e infinitas respuestas.

Inútiles e infinitas respuestas,
que parecían alejarse resonando,
y ampliando el espacio de las posibilidades.

Y él, tembloroso
en el centro,
aferrado a una única y dolorosa certeza.
No esperen  a cubrir mi tumba para extrañarme
Sabrán que ya me habré ido apenas les mire, de frente, a los ojos

Inútil les resultará recordarme,
Ahora mismo, a mí me resulta inútil hacerlo
(esta cabeza aporreada se confunde)

No esperen a sepultarme para escuchar mis palabras,
He hablado tanto y dicho tan poco

Nombrar se nos vuelve tan vacío

Y avanzamos como a tientas,
Medio dormidos, esperando a despertar,
O dejar de soñar

No esperemos a vivir, para morirnos
Hoy, mañana y siempre

Yo mismo no he esperado a mi muerte para abandonarlos,
Ni ustedes a la propia, para abandonarse

Parece confuso, pero es simple
No hemos esperado el silencio final para callarnos tantas cosas,
Ni las tinieblas, para ensombrecernos

No esperen a que me vaya para empezar a disfrutar de todo esto
Acuérdense que quizás pueda volver a sacudirlos,
Espantarlos de pronto, apareciendo desencajado tras las pantallas y publicidades por venir

Tan solo espérenme

Que voy y vuelvo

domingo, 1 de junio de 2014

Por los parlantes una voz canta suavemente,
para alguien.

Mi mirada busca y contemplo en regocijo
a alguien.

Estamos frente a frente,
y no dejas de pensar,
como buscando a alguien.

Mis manos avanzan lentamente 
hacia alguien

Tus pies se alejan tímidamente
de alguien.

Alguien no está haciendo bien las cosas.

Si jugamos a encontrar razones para amarnos, 
yo siempre pierdo.

Y tú no ganas.